Uno nunca sabe
por ejemplo
que el eco
que resbala en el espejo
no es su propio rostro.
Que las manos
que crean llamaradas
para decir
y desdecir este mundo
no son más nuestras.
O que esta
mirada,
de lava y peces,
en la que la media luna
descansa,
no me pertenece
Uno nunca sabe…
Pero en algún lugar
quizá ese rostro,
esas manos,
esa mirada,
es la simetría
exacta
de otro cuerpo
que esperándonos
está.
La poesía es un medio de hacer tangible esa realidad que supera nuestra imaginación
Colaboración de Monzón
México
